Por un camino lleno de rosas,
de amapolas y jazmines...
vuelan alegres las mariposas.
y cantan los querubines.
Es el sendero del amor...
en el que habita una estrella,
con un hermoso resplandor
y su figura de doncella.
El viento suspira de pasión
con el fervor de su mirada
y en su nido... un gorrión
anhela cautivar su morada.
Su aroma se llama Helena...
y ambrosía su firmamento,
ella es... la preciosa sirena
que acaricia mi pensamiento.
¡Qué bonita es esa niña!...
Con sus ojos de caramelo...
va iluminando la campiña
y adormeciendo al cielo.
De su tierno caminar...
este colibrí se ha fascinado,
convirtiendo su dulce soñar
en un paraíso encantado.
Bella es la senda del amor...
con esa linda chiquilla
y su candoroso esplendor.
A.V. 15-12-13






