Eres tú… querida flor
un precioso tesoro…
con ese bello resplandor
al que yo… tanto adoro.
Y tu profunda mirada…
de ambarino terciopelo
irradia la alegre alborada
que ilumina mi cielo.
Y esa sonrisa hechicera…
es…un lindo firmamento
donde brilla la primavera
con su adorable aliento.
Eres tú… tierna doncella…
una grandiosa ilusión…
con esa figura tan bella
que adormece mi corazón.
Y así…me siento morir
cuando percibo tu encanto,
guardando aquél sentir
del que surgió este canto.
Y sucumbo…embelesado
por ese dulce aroma
de fervor… apasionado.
A.V. 20-5-2026
