Cuando el alma de una mujer
por sus lindos ojos aflora…
se dibuja todo el querer
que su corazón atesora.
Y la noche se hace día…
y el día… primavera…
brillando con alegría…
la luna… luna lunera.
Cuando relucen sus pupilas
con esos aires de pasión…
se despiertan tranquilas
las ilusiones de un gorrión.
Y suspira el firmamento…
al ver tanta candidez…
acariciada por un viento
que recuerda su niñez.
Cuando ríe su mirada…
de añil se tiñe el cielo…
vistiéndose la alborada
con tiaras de terciopelo.
A.V. 18-9-2020






