Por el mar de tu mirada
navega mi tierna alma,
con esa hermosa calma
que la tiene adormilada.
Tus ojos dos luceros son
que guían mi barquito
hacia ese lindo infinito
en el que está tu corazón.
Eres… un océano de fuego,
un piélago azul y apasionado
donde mi espíritu enamorado
encuentra felicidad y sosiego.
Eres… mi dulce anhelo...
esa mujer que alimenta mi ser
y que un día me dio su querer
con la fuerza de su bonito cielo.
con la fuerza de su bonito cielo.
Con mi velero yo quiero...
conquistar tu delicado aliento
y conseguir ese sentimiento
que nació de tu aire marinero.
Por el mar de tu mirada
mi vida quiere...
se la dueña de tu alborada.
Y por el oasis de mi pasión
tu espíritu camina...
y me da su comprensión.
A.V. 13-8-12


