domingo, 13 de mayo de 2012

Con el corazón...


Con el corazón partido
camino hacia la nada,
ese destino sin morada
donde dormiré confundido
entre almas desencantadas.

Sin ti, poesía, no soy nada,
y mi espíritu sin tu cielo
es una gaviota de hielo
con el alma congelada
por el fracaso de un duelo.

Un encuentro entre el mar
y un barquito velero
que, buscando un lucero,
navego hasta naufragar
en un solitario caladero.

Sin ti, ambrosía, no soy nada.
Sólo me queda tu sonrisa
junto a esa linda mirada,
tan alegre y tan precisa,
en mi retina grabada.

Se ha ido mi alborada
oscureciendo la mañana
con el canto de una nana
que, triste y desangelada,
ha quebrado mi mesana.

Con el mástil fracturado
me hundo  en ese abismo
del océano del autismo,
abandonando mi pasado
y aquél malvado espejismo.

Sin ti, no soy nada…
sólo un poeta
con tristeza callada.

A.V. 13-5-12

3 comentarios:

  1. ¡Cuánto me gusta cómo escribe, Antonione!. Precioso poema.
    Abrazos. Rosa.

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  2. Redondo te ha quedado este poema, precioso.
    Un beso.

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