llenan de lágrimas mi aliento…
con nubecillas de oscuridad
cubriendo todo el firmamento.
Ya se fue el aroma de una flor…
dejándome en un triste olvido…
donde muero henchido de dolor
junto a un jardín ensombrecido.
Silencio… melancolía y llanto…
envuelven mi dulce corazón…
apagando el hermoso encanto
que desprendía con ilusión.
Ya no suenan cantos de sirena…
ni bailotean las olas del mar…
pues la luna suspira de pena…
al oír los versos de este cantar.
¡Silencio!... En el alma…en mi vida…
con el recuerdo de un lucero…
y la fragancia adormecida
de un abrazo… hechicero.
A.V. 10-9-19






